Déclaration de la dance journalistique

Queremos hacer una pieza coreográfica bella, que nos haga sentirnos orgullosas de una investigación escénica que empezó en 2015, y aplicarla ahora al movimiento y a la danza. En estos momentos, mantenemos el proceso creativo y de investigación, seguimos los acontecimientos políticos y sociales, y EXCRETA sigue evolucionando. Sentimos ganas de mostrar que se puede aunar el cuerpo, la delicadeza, el deseo, los tabúes, el miedo y el arte.

Nos parece apasionante interpretar EXCRETA como organismo vivo, mostrar desde la acción física el aparato digestivo, las células y su movimiento. Se trata de resignificar la palabra “mierda” bailando, así como el ciclo vital de los sucesos que nos atraviesan. El texto es cuerpo y el cuerpo es texto.

Vivimos en el campo, en la naturaleza, en contacto con vacas, caballos, ovejas, cabras, gallinas, y otros seres humanos que cuidan de los anteriores y que se llaman ganaderos.  La mierda es algo muy  natural para nosotras. Una materia que a veces huele bien (nuestras favoritas, de vaca y de caballo) y que resulta muy útil (diríamos necesaria) para nuestro entorno rural (e indirectamente para las ciudades).

En este contexto de cercanía y proximidad hacia la innombrable, y después de un año de investigación, lecturas y conversaciones en torno a ella, nos hemos dado cuenta de que somos capaces de (re)conocer las reacciones que genera, generalmente de rechazo. Y ahora nos interesa centrarnos en esto. En las reacciones. Por eso, hemos invitado ya a algunas compañeras provenientes de la antropología, la danza, las artes escénicas, la performance, el vídeo y las artes lumínicas a que trabajen con nosotras para visualizar artísticamente una suerte de etnografías del tabú. Queremos que EXCRETA sea una pieza que brille. Queremos ser honestas con los acontecimientos que nos conmueven y cuestionarnos finalmente desde la práctica la presencia del arte en el momento actual.

Tenemos muchas ganas de explorar juntas los lenguajes de la danza y del periodismo, sus términos y convenciones como lo informativo y lo dinámico, lo obsceno y lo correcto. Y mojarnos los labios en el manantial de la performance. Al fin y al cabo, todo ser humano tiene un pensamiento positivo cuando siente que termina su ciclo digestivo.

Laura Corcuera y Mónica Cofiño, Braojos de la Sierra (Madrid), a 7 de febrero de 2016.

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